Durante siglos la joyería viene formando parte de la sociedad, tradición y diseño se combinan, dando como resultado sencillos adornos y obras de arte, diseñadas para expresar riqueza, estatus social y estilo personal. El sector abarca un sinfín de artículos, desde sencillas pulseras y abalorios, hasta los más sofisticados relojes. Damos por sentado que las joyas están ahí, en los escaparates, preparadas para ser observadas y admiradas, antes de comprarlas. De hecho, así es, pero existe un complejo trabajo detrás de cada pieza. Muchas de ellas se producen en serie, en tanto que otras, se crean como piezas únicas y exclusivas.
Queremos aprovechar este artículo para hablar sobre el proceso de fabricación de las joyas en la sociedad actual. Empezando por el concepto y terminando por su creación. Hablaremos de los pasos que hay que seguir a la hora de crear una joya, desde su diseño, incluyendo la fundición de los metales a utilizar, hasta el engaste y pulido. Al mismo tiempo, cabe explorar los materiales y técnicas que se utilizan hoy en día, para fabricar las joyas más espectaculares y los diferentes tipos que podemos encontrar en el mercado.
Seguir las etapas correspondientes al proceso creativo que implica el diseño de joyas, resulta indispensable. Se trata de un trabajo constante que permite obtener unos resultados de calidad. No se trata de crear una joya con lo primero que se ocurra al diseñador o diseñadora, por buena que parezca la idea, se trata de analizar y experimentar antes de proceder. De manera que se rompe el mito de que la inspiración llega cuando menos se la espera, para comprender que existe un trabajo previo de mayor complejidad. Por lo que el proceso de fabricación se divide en una serie de pasos que, hay que seguir para obtener el resultado esperado.
La clave está en cada paso
Solo un profesional de la joyería puede explicar las pautas que se siguen para fabricar las joyas. Razón de más para adentrarse en el universo joyero de Serrano, joyeros desde 1943, con una larga tradición a sus espaldas, para conocer de primera mano, los pasos a seguir. Según nos explican, lo primero es el diseño. Sin un buen diseño, la joya no saldrá a la luz para deslumbrarnos.
Diseñar las joyas es el primero de los pasos a dar. Esto implica la creación de un boceto o representación de la pieza imaginada. El diseñador debe tener en cuenta aspectos tales como el tamaño, la forma, los materiales a utilizar y el acabado de cada pieza. Para ello los avances tecnológicos son un gran apoyo, el software de diseño, permite crear una representación más detallada y experimentar con las formas, tamaños y materiales. Con la impresión en tres dimensiones, cada vez más popular en el diseño y creación de joyas, se pueden crear los prototipos de los diseños con rapidez y de forma más sencilla.
El siguiente paso, es crear patrones. Una vez el diseño se ha completado, se crea el patrón de la pieza, lo que se hace utilizando un programa de diseño asistido por computadora, el conocido como CAD. Obtenido el patrón se crea el molde de la pieza de joyería. El material que se utiliza para crear el patrón, varía en función del tipo de joya a crear. Por ejemplo, para diseñar una pieza en metal, el patrón puede hacerse con cera o plástico, mientras que los de piedras preciosas, se confeccionan con madera o metal.
A continuación, se procede a la fundición. Cada pieza de joyería, se crea colando el metal en un molde. Estos moldes se hacen de un material que se derrite a una temperatura inferior a la del metal que, una vez fundido, se vierte en el molde, solidificándose al enfriarse.
Los métodos de fundición son varios, siendo el más común la fundición a la cera perdida. Este método consiste en crear un modelo de cera de la pieza, colocarlo en un molde y rodearlo de un material que se derretirá a menor temperatura que el metal en cuestión. Después se calienta el molde, derritiendo el modelo de cera, con lo que el metal fundido se vierte en el molde, se enfría y solidifica.
En función de la joya a crear, varia el material de fundición a utilizar. Por ejemplo, en el caso de las piezas de oro y plata, se moldean con oro o plata, las de platino, suelen fundirse con platino. Lógico y obvio.
El cuarto paso, consiste en el engaste de piedra. Las piedras se colocan en la pieza, una vez que esta ha sido fundida. Se hace siguiendo varias técnicas, como puede ser la configuración de puntas, la configuración de bisel y la configuración de canales. El más habitual es el ajuste de puntas, donde las piedras se mantienen en su lugar con puntas, pequeñas garras de metal que se doblan sobre las mismas piedras.
Los materiales de piedra utilizados, igualmente varían, según el tipo de joya que se este creando. Los diamantes son un claro ejemplo, en los anillos de compromiso y de boda, mientras que los rubíes, zafiros y esmeraldas, son igualmente populares.
Por último, el pulido. Este paso final del proceso de fabricación de las joyas, consiste en pulir la pieza, eliminando imperfecciones y proporcionando un acabado brillante. Aunque existen varios métodos, el más habitual es el pulido a mano.
Un proceso, diferentes tipos de joya
Se puede decir que, en cuanto a tipos de joyas, existen infinidad de opciones. Siendo algunas de las más comunes, las que citamos a continuación:
- Aretes, esas joyas que se colocan en los lóbulos de las orejas y pueden fabricarse en materiales como el oro, la plata, el platino o incluso perlas.
- Collares, para adornar el cuello, igualmente disponibles en diversos tipos de metal, incluyendo piedras preciosas y cuentas.
- Anillos, para los dedos. Fabricados en oro, plata, platino, con piedras preciosas o diamantes.
- Pulseras, utilizadas en las muñecas, igualmente fabricados con los metales citados.
- Broches para lucir en la solapa de una chaqueta, camisa o vestido. Se fabrican con los mismos materiales y ofrecen una infinidad de diseños.
Sobre los materiales a utilizar, son de sobra conocidos por todos: el oro, la plata, el platino o las piedras preciosas. Aunque cada vez es más frecuente, encontrar piezas de acero.
El proceso de fabricación de joyas, es largo y complejo. Empezando por el diseño y terminando con el pulido. Al mismo tiempo resulta un trabajo de lo más gratificante. Cada paso del proceso es fundamental para crear una joya hermosa y que permanezca en el tiempo.
Antes de iniciar el proceso creativo, encontramos una parte crucial, informarse de forma correcta y precisa, sobre las necesidades y características que requiere la pieza o colección. No es posible empezar un diseño sin realizar un estudio previo. Teniendo estos conocimientos tan necesarios, conviene seguir un proceso de investigación, o de inspiración. Visitar ferias, tiendas, exposiciones, ver revistas… ayudan a proporcionar una idea sobre las tendencias y necesidades del mercado en cada momento. En este aspecto se trata de conocer las tendencias estéticas y las sociales, puesto que influyen en el precio, los materiales, la producción y el simbolismo que se le conceda a cada joya.
Con toda la información en las manos, se establecen una serie de conceptos a desarrollar de forma vinculante al resultado que se espera obtener. Es el momento de experimentar, desarrollar todas las ideas que surjan y dar vida a las mismas que, a su vez, pueden trabajarse en diferentes direcciones. Se pueden crear bocetos rápidos o prototipos físicos. Basta con explicar la idea de forma básica y sencilla, para después hacer un trabajo fino.
Si bien hasta hace relativamente poco, las joyas eran, sobre todo, sinónimo de lujo, en la sociedad actual, todo el mundo puede lucir alguna. No todo el mundo gusta de lucir diamantes o piezas de colección, pero a quien más y quien menos, le gusta contar con sus pequeños tesoros. Un anillo, una pulsera o unos pendientes, forman parte de cualquier joyero personal. Lo que si tienen en común la mayoría de las joyas, con independencia de su valor económico, es el valor sentimental que se les concede.
En conclusión, podemos asegurar que el proceso de fabricación de joyas resulta bastante más complejo de lo que, a simple vista, parece. Requiere tiempo y dedicación al mismo tiempo que resulta de lo más gratificante. Siguiendo los pasos citados, los diseñadores de joyas, son capaces de crear las piezas más hermosas y duraderas, cargadas de simbolismo para quienes las compren. Siendo piezas que las personas valorarán durante todo el tiempo que las conserven.
Además de los pasos a seguir, son más los factores que afectan el proceso de creación de las joyas. Se incluyen los diversos materiales que se pueden utilizar, la complejidad de cada diseño y, por supuesto, el nivel de calidad que se quiera proporcionar a cada pieza. De manera que el proceso de fabricación, puede estar afectado por la disponibilidad de los materiales, el coste de la mano de obra y la competencia existente.
Aun así, con los desafíos que se pueden presentar, el proceso de diseñar y fabricar joyas, no deja a un lado la creatividad, el dinamismo y la innovación.


