La implantología dental ha pasado a ser uno de los tratamientos más demandados para los que desean tener un buen cuidado de su salud dental. De esta forma es posible mantener una boca saludable y funcional a largo plazo.
No solo estamos hablando de un tema estético; es algo como masticar con seguridad, poder hablar naturalmente y mirarse al espejo sin que la sonrisa nos recuerde diariamente la pieza que nos falta.
¿Qué es la implantología dental y por qué importa?
Cuando se habla de ella, lo hacemos de un campo de la odontología que, como nos confirman desde la clínica HQ Tenerife lo que hace es reemplazar los dientes que se pierden mediante implantes, que son unas estructuras que lo que hacen es sustituir la raíz natural y servir de apoyo para un cliente nuevo.
Cuando alguien pierde una pieza, el problema que hay no es solamente el que haya un hueco, es que con el paso del tiempo, dicha ausencia comienza a generar un efecto dominó en toda la boca.
Lo que ocurre es que los dientes vecinos tienen tendencia a irse desplazando al espacio vacío, de tal forma que la mordida pasa a desequilibrarse, por lo que algunas zonas van a soportar más carga de lo habitual y el hueso en el que antes existía una raíz se reabsorberá progresivamente. Esto es algo que puede acabar afectando a la forma de la cara, su forma de masticar, hablar y a la confianza al sonreír.
Por todo ello, nació la implantología como una respuesta a todo esto, ya que devuelve la pieza que se pierde y de esta forma se mantiene la arquitectura de la boca.
Conoce qué es un implante dental
Al pensar en un implante, lo habitual es pensar en un diente nuevo, pero lo realmente importante del tratamiento es lo que no se ve. Se puede decir que hablamos de una especie de “raíz artificial” de titanio o de otro material biocompatible que se puede colocar en el hueso de la mandíbula o del maxilar. Dicha raíz se integra con el hueso y queda anclada firmemente, como pasaría con una raíz natural.
Sobre esta estructura se coloca un pilar y después la corona, que es el diente que vemos cuando abrimos la boca. La corona es fabricada a medida, de tal forma que respeta el color, forma y tamaño, de tal forma que pueda encajar con el resto de la dentadura y que así se sienta como algo propio.
Lo más interesante es que, bien colocado y cuidado, el implante lo que hace es transmitir al hueso las fuerzas de la masticación. Todo esto ayuda a que el hueso se mantenga activo y que no se reabsorba tanto como sucedería si el hueco se deja vacío o solo se coloca como una prótesis que no se apoya en el hueso.
¿Qué situaciones se plantean en los implantes?
Los implantes es posible usarlos en bastantes escenarios, pero los hay que son muy habituales.
- Perder un solo diente en una zona visible, en la que la estética va a preocupar mucho.
- Ausencia de varias piezas en el mismo sector, algo que empeora la masticación y la estabilidad de la propia mordida.
- Existen pacientes que llevan años usando prótesis removibles y desean contar con una solución fija y que sea más cómoda.
- Casos de traumatismos, caries avanzadas o enfermedades periodontales que llevan a la extracción de dientes.
Cada situación tiene una planificación diferente: en ocasiones, un implante lo que hace es sostener una sola corona; otras veces, cuando hay varios implantes, los mismos valen de apoyo a un puente fijo que lo que hace es sustituir a varias piezas. En las rehabilitaciones mayores, se plantean una serie de estructuras completas sobre un número escaso de implantes.
¿Qué es lo que se valora antes de que se proponga optar por los implantes?
Hay que tener en cuenta que no todo el mundo es un candidato ideal. Algo que debe hacerse antes de recomendar un tratamiento de implantología es revisar una serie de aspectos.
Salud general
Hay que tener en mente si la persona tiene enfermedades sistémicas, toma medicamentos que afecten a la cicatrización o al hueso, o si hay factores importantes de riesgo.
Calidad y cantidad de hueso
Algo que es fundamental es valorar si hay bastante hueso en altura y anchura de cara a que se aloje el implante de forma segura. Hay zonas, en especial en el maxilar superior, en las que es posible que no haya mucha cantidad de hueso por proximidad a los senos paranasales.
Higiene y hábitos
El tabaco, tener una higiene deficiente o contar con enfermedad periodontal activa es algo que influye bastante en el pronóstico. Los implantes precisan de un entorno sano para su integración y mantenimiento.
Expectativas del paciente
Aquí se habla de qué es lo que se desea lograr, qué le preocupa más, cuánto está dispuesto a cuidar el tratamiento y cómo imagina el resultado final.
Con esta información se puede decidir si los implantes son una buena opción o es mejor valorar otra serie de opciones, y se opta por diseñar un plan que tenga sentido, tanto a medio como a largo plazo.
¿Cómo es el proceso de implantología?
Vamos a contar cómo es habitualmente:
Estudio inicial y planificación
Se hace aquí una exploración detallada de la boca tomando radiografías y, con frecuencia, se hace un escáner 3D (CBDT) para poder así ver el hueso de manera precisa. Se hace un análisis en profundidad de las encías, la mordida y la posición de los dientes vecinos y el espacio que hay disponible.
Con todos estos datos, lo que se decide es:
- ¿Dónde se colocan los implantes?
- El tamaño y qué forma deben tener
- ¿Qué clase de prótesis se diseñará encima?
- Sí son necesarios procedimientos previos como injertos de hueso o elevaciones de seno.
En la actualidad, se hacen programas de planificación digital con los que se puede simular la posición del implante antes de la cirugía y, muchas veces, fabricar guías que ayudan a que se coloquen con exactitud donde se planifique.
Cirugía de colocación del implante
Es una intervención que se hace con anestesia local. El paciente se encuentra despierto, pero no va a sentir dolor en la zona que se trate. Se procede a abrir la encía, preparándose un lecho en el hueso con fresas especiales, insertando el implante en la posición prevista.
En cuanto se coloca, la encía se sutura y comienza el periodo de cicatrización. Hay casos, cuando la situación lo permite, en que se pueden colocar los provisionales de manera casi inmediata para que así no se deje la zona visible sin diente. Hay otros en los que se deja cubierto por completo en la fase inicial.
Osteointegración
Es un proceso por el que el hueso se une de manera íntima al titanio del implante. Estamos ante una fase que lleva su tiempo, no se realiza en unos días. Todo depende de la zona, la clase de hueso y de las características que tenga el propio paciente, puesto que puede ir desde unas pocas semanas a varios meses.
En este periodo se va a cuidar de forma especial:
- La higiene de la zona, con una serie de pautas en concreto.
- De cara a evitar sobrecargar el implante que se acabe de colocar, la alimentación.
- El control de hábitos nocivos como el tabaco.
Estamos ante una etapa que es silenciosa, pero de su éxito va a depender que el implante sea estable y pueda soportar la prótesis definitiva.
Colocación del pilar y la corona
Al llegar el momento en el que el implantólogo confirma que la osteointegración fue satisfactoria, se conecta un pilar al implante y, sobre ese pilar, la corona o prótesis que se haya diseñado.
Justo aquí es cuando entró en juego la parte protésica, puesto que se toman impresiones, escaneando la zona para la fabricación de una pieza que se va a integrar con el resto de la sonrisa.
Se ajusta la forma, el tamaño, el color y se valora la mordida o se hacen los retoques que sean precisos para que el resultado sea funcional y cómodo. Para el paciente, suele ser el momento más gratificante, que es cuando se verdad se ve el cambio.
Seguimiento y mantenimiento
Una vez que se acaba de color, comienza la fase larga, que es la del mantenimiento.
Aquí se producen revisiones para comprobar que:
- La encía alrededor del implante se encuentra sana.
- No existen signos de inflamación o de sangrado persistente.
- La prótesis no va a sufrir desgastes o fracturas.
- La mordida va a seguir equilibrada.
En ocasiones se hacen radiografías de control para ver cómo se encuentra el hueso alrededor del implante y así asegurarse de que todo está evolucionando bien.
Beneficios de los implantes dentales en la vida cotidiana
Además de la técnica, los beneficios reales pueden verse en la vida diaria. Los que llevan implantes destacan:
Seguridad al masticar
El hecho de comer ya no es una situación de cuidado permanente, Los alimentos que antes daban miedo por prótesis removible o ausencia de dientes son ya más accesibles.
Comodidad al hablar
Ya no existe preocupación por movimientos inesperados en la boca. La lengua se apoya en estructuras estables, dando más naturalidad al hablar.
Confianza al sonreír
Es una realidad que la sonrisa pasa a completarse y ya no hay que estar pensando en las pérdidas dentales que se hayan podido producir. Todo esto repercute bastante en la autoestima, en especial cuando hablamos de ambientes sociales o profesionales.
Estabilidad a largo plazo
La presencia de los implantes es de gran ayuda de cara a que el hueso se mantenga y que los dientes vecinos no se vayan a desplazar tanto. La boca es una realidad que mantiene mejor su arquitectura.
En bastantes pacientes, la suma de detalles se traduce en una sensación reconfortante de haber recuperado una parte importante del bienestar.
Al final, las personas recurren a los implantes por todo lo que te hemos comentado, no es fruto de una moda ni de una casualidad. Estamos ante una respuesta del sector dental a unas necesidades que tenían muchas personas.
La técnica ha mejorado y sigue haciéndolo, tanto en técnicas como en materiales, por lo que a buen seguro más y más personas se van a sumar a una elección que nos ayuda a que las personas puedan disfrutar de una mejor salud dental y también de una mejor estética, lo que siempre es interesante. Así que ya sabes, busca un buen centro y no pierdas la posibilidad de mejorar tu salud bucodental.

