El suelo de mi casa es particular

O debería serlo si estás pensando en cambiarlo. Hace unos cuantos años, entrar en las casas implicaba encontrarse con el mismo suelo en prácticamente todas ellas: parquet, baldosa o cerámico, sí, pero con pocas opciones. Hoy ha cambiado mucho la cuestión. Existen muchas opciones, muchos tipos de suelo y una infinidad de diseños, lo que hace posible que el suelo de cada casa sea único y, por supuesto, particular como el patio de aquella canción infantil.

Cuando te mudas a una vivienda o llevas muchos años en la tuya, quieres hacerla más tuya y darle este toque personal, por lo que el suelo es uno de los puntos cruciales en toda reforma. Para elegir el mejor, hay que tener en cuenta diversos factores: tiene que verse bien estéticamente, aportar seguridad, calidad, belleza, durabilidad y su instalación y mantenimiento deben tenerse muy presentes.

Un suelo resistente es de gran importancia, ya que, con los años de uso, sufre su desgaste natural, sobre todo en aquellas zonas donde se produce mucho tránsito de personas, como el baño o la cocina, hay mucha exposición a la luz solar o existe mucha interacción, como sucede en la zona de los pies de los sofás. Lo más aconsejable es optar por los suelos más resistentes y con mayor duración, como puede ser un porcelánico. Aunque la tendencia actual es recuperar materiales pasados de moda, como el ladrillo, la baldosa, la piedra o la madera, en lugar del vinilo, la tarima o el gres.

No obstante, las opciones, como decíamos, son muchas y los estilos más actuales se basan en elementos como los mencionados por ser resistentes, decorativos y aportar un toque más atractivo a nuestros suelos.

Los suelos más actuales

Para conocer mejor las tendencias actuales en suelos para viviendas, nos hemos puesto en contacto con El Baúl Decoración y Reformas, cuya dedicación, implicación y cuidado en cada proyecto de reforma que llevan a cabo dan como resultado un trabajo de excepción. Ellos mismos nos explican que, dentro de las posibilidades de suelo más novedosas, aunque ya tuvieron su lugar hace unos años, son las que siguen a continuación:

  • Muy habitual en las casas rústicas y con buena combinación en cualquier espacio, sea el comedor, el lavabo o la cocina. Además, es bastante resistente.
  • Opción muy popular y utilizada desde hace décadas. En la actualidad se pueden encontrar diferentes modelos y acabados que imitan a la piedra o a la madera, con precios bastante asequibles. Resistentes a la abrasión sin requerir un mantenimiento muy exhaustivo.
  • Muy utilizado debido a su amplia gama de tonalidades.
  • Duración ilimitada, pero poco recomendada en lugares donde los cambios climáticos son extremos.
  • Hormigón. Uno de los suelos más resistentes y adaptables a cualquier estancia. Soportan bien las temperaturas frías o calientes, así como el trato excesivo.

De poco vale tener el mejor suelo si no se le proporcionan algunos cuidados. Más allá de la apariencia, es indispensable tener en cuenta el material elegido y cómo debe hacerse su mantenimiento para que parezca siempre como nuevo. Si no se tiene tiempo para dedicar a esta tarea, la mejor opción siempre será un modelo sencillo de suelo. Si se tiene mascota o niños, es posible que haya que limpiar muy a menudo, por lo que es mejor decantarse por opciones poco sensibles o abrasivas. Antes de elegir un suelo, hay que saber cuáles son los limpiadores más adecuados para su cuidado.

Algunos de los aspectos a considerar cuando se busca un suelo para la casa son los que citamos a continuación:

  • Estilo. Es necesario repasar los estilos y elementos comunes que hay.
  • En función del tipo de cuarto y la luz natural que entre, es indispensable saber cómo se puede ver el suelo en las diferentes horas del día. Puede darse la circunstancia de que, en un piso muy claro, el diseño se apague cuando haya mucho sol.
  • Hay que tener claro si va a una sola estancia o se va a poner en toda la casa. El suelo de la cocina y el del salón no suelen ser iguales.
  • En función de dónde se coloque, puede que haya más tránsito de personas, se coloquen muebles o se exponga al agua o a la intemperie. Todo esto hay que valorarlo.
  • Materiales como la madera son sensibles a la humedad, por lo que hay que asegurarse de que el suelo puede soportar la climatología de la zona.
  • Espacios reducidos. Se aconseja que, si se instala el suelo en una habitación pequeña, se escoja una tonalidad más clara, obteniendo mayor amplitud visual y más luminosidad.

Analizados estos puntos, se puede tener una idea precisa del mejor material a escoger, lo que va a facilitar la elección del suelo a instalar en la casa. Ahora bien, hay que pensar en el conjunto y no solo en el suelo para encontrar el necesario equilibrio y armonía entre la decoración y el suelo para que combinen.

Algunos tipos de suelo

Sabemos los aspectos a tener en cuenta; ahora toca escoger el suelo y para ello hay que conocer los diferentes tipos que se pueden encontrar en el mercado, siendo el parquet uno de ellos. Este tipo de suelo se hace en madera con una capa superior a los dos centímetros y medio como mínimo. En algunos casos puede ser macizo porque se compone de una sola pieza de madera o multicapa, caracterizado por tener diferentes capas, una de madera y otra de núcleo.

Este tipo de suelo se caracteriza por su aspecto natural y único, ya que cada lama que lo compone tiene un toque especial. Aporta calidad y dura mucho tiempo; es de fácil instalación y puede colocarse sobre el pavimento anterior, además de ser sólido y no producir ruido ni vibración.

El parquet vintage es fácil de combinar y aporta un aspecto clásico gracias a sus tonos naturales y los signos de desgaste creados a propósito.

Tenemos el parquet vinílico, que se ha convertido en la opción para toda la casa, ya que no requiere mucha inversión en su instalación. Existen muchos diseños que imitan a la madera y son muy fáciles de limpiar, ya que tienen un revestimiento impermeable.

Dejamos el parquet y sus variantes para pasarnos al suelo de cerámica gres. Un material que con el paso del tiempo no deja de estar de moda y se utiliza mucho en los proyectos de interioristas y arquitectos. Si se prefieren los colores claros, la luz puede verse reflejada en estos suelos, concediendo a las estancias mayor amplitud y luminosidad. Son uno de los suelos más resistentes y pueden durar toda la vida. Cuenta con diferentes acabados inspirados en la madera, la piedra, el cemento o cualquier otro acabado.

Llegamos a las baldosas que imitan a la madera, ofreciendo naturalidad y limpieza. Una de las alternativas más aconsejables para las terrazas, las cocinas o los baños. Se puede decir que se trata de suelos para toda la casa, siendo uno de los modelos con mayor demanda en la actualidad. Es muy habitual encontrarlo en nuevas construcciones comerciales y domésticas. Una de sus mayores ventajas es su facilidad de limpieza, que no requiere de un producto concreto, además de ser muy resistente a los cambios de temperatura.

Si buscas tradición y estilo, las losetas de barro son la mejor opción. Este tipo de suelo es natural, fabricado con barro cocido. El mismo suelo se puede encontrar en diferentes tamaños y con tratamientos de cera o aceite para su sellado, conservando su elasticidad e impermeabilidad. Este acabado proporciona a las viviendas un toque rústico y clásico. Se adapta tanto a los espacios interiores como a los exteriores y es un clásico que nunca pasa de moda.

Para el exterior de las viviendas, el gres de imitación a piedra natural ofrece una amplia variedad de modelos, por lo que hay que tener en cuenta las condiciones meteorológicas, la gente que va a habitar la casa y los cuidados que hay que proporcionar al suelo.

Por último, los suelos porcelánicos, un tipo de baldosa cerámica con mayor resistencia a los rasguños y los golpes, capaces de soportar la decoloración y las manchas, con una duración de cincuenta años. El mantenimiento no es tan exigente como era hace unos años debido a su porosidad, ya que ahora se fabrican evitando ese problema y haciendo que su limpieza sea más sencilla.

Dentro de los porcelánicos se puede encontrar el porcelánico color piedra, muy polivalente y adaptable a cualquier espacio con sus múltiples presentaciones y gran durabilidad. Así como el porcelánico de diseño con diferentes tonos y tamaños para producir un efecto decorativo, con opciones rústicas, clásicas o modernas.

Aunque hay muchas opciones y aquí solo hemos hablado de algunas de ellas, la mejor manera de elegir el suelo adecuado y adaptado a cada gusto y necesidad es tener en cuenta los factores citados y acudir a los profesionales para conocer los suelos más actuales. Desde la madera hasta el hormigón, pasando por el vinilo, el suelo se puede vestir de infinitas maneras.